{"id":7510,"date":"2025-03-17T11:02:26","date_gmt":"2025-03-17T09:02:26","guid":{"rendered":"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/?p=7510"},"modified":"2025-03-17T11:03:36","modified_gmt":"2025-03-17T09:03:36","slug":"carta-a-una-mujer-de-clase-obrera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/?p=7510","title":{"rendered":"CARTA A UNA MUJER DE CLASE OBRERA"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"7510\" class=\"elementor elementor-7510\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-6b31a0c elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"6b31a0c\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-353b27f\" data-id=\"353b27f\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-a3ac487 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"a3ac487\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<p><span>Mi madre no es mi madre, mi madre, y la tuya, son las mujeres sobre las que hemos levantado nuestro futuro, la econom\u00eda y la prosperidad. Su identidad no se define por haber parido. Nuestras madres no son nuestras madres, son el sost\u00e9n de la vida de la clase obrera<\/span><br \/><br \/><span>Mi madre tiene las palmas suaves con los pliegues ajados. Las huellas dactilares se le han borrado. Siempre he cre\u00eddo que se le han quedado lijadas por la abrasi\u00f3n de la lej\u00eda y el salfum\u00e1n que us\u00f3 toda su vida como trabajadora del hogar, a veces, pocas, remuneradas en casas ajenas, las m\u00e1s, casi todas, como cuidadora de sus hijos y de su marido en la casa propia. Ahora la cuida \u00e9l a ella, con mucho cari\u00f1o y abnegaci\u00f3n, porque la abrasi\u00f3n que le ha dejado las palmas sin fricci\u00f3n le ha quemado tambi\u00e9n un pulm\u00f3n y lleva dentro de s\u00ed una enfermedad laboral que jam\u00e1s ser\u00e1 reconocida. Ella no ha fumado en la vida, su n\u00f3dulo le brot\u00f3 de aspirar durante cincuenta a\u00f1os productos de limpieza y mierda ajena. Ha trabajado toda la vida sin siquiera tener derecho a una pensi\u00f3n no contributiva y encima ese trabajo no remunerado la ha enfermado con severa gravedad. La pensi\u00f3n es de mi padre, pero sin el trabajo de mi madre nunca hubiera tenido la posibilidad de ganar esa pensi\u00f3n. Mi madre, antes que mi madre, es una mujer de clase obrera, una mujer trabajadora. Una de las mujeres que hacen posible que el capitalismo sea eficiente porque son las encargadas de que el mundo funcione con una masa ingente de trabajo no remunerado imprescindible para que el sistema tenga la m\u00e1s m\u00ednima oportunidad de ser efectivo. No se llama trabajo esclavo, pero se le parece.<\/span><br \/><br \/><span>Nadie en mi familia podr\u00eda haber sido lo que es sin el trabajo de mi madre, de cualquier mujer de clase obrera de cualquier familia espa\u00f1ola, de cualquier mujer de clase obrera que tuvo como apellido ser madre, pero que ha sido m\u00e1s que ese apellido, que son mucho m\u00e1s y cuya identidad es m\u00e1s valiosa que la que se les reconoce socialmente por haber parido y criado a unos hijos. El bienestar de la sociedad descansa sobre los hombros de millones de mujeres de clase obrera que habiendo sido madres o no han dedicado su existencia al cuidado del pr\u00f3jimo. Somos lo que somos, hemos estudiado lo que hemos estudiado, hemos trabajado lo que hemos trabajado, porque ten\u00edamos a una trabajadora a tiempo completo esperando en casa haciendo todo aquello que cre\u00edamos que no llevaba tiempo, que no era un trabajo, que era simplemente su obligaci\u00f3n como madre, esposa y mujer. O un regalo, porque nos quer\u00edan mucho. Puede que ahora no pienses as\u00ed, algunos todav\u00eda lo hacen, pero todos hemos pasado por esos momentos en que nunca nos paramos a reflexionar sobre el enorme esfuerzo que supone el trabajo dom\u00e9stico. Seguramente porque no lo hacemos nunca.<\/span><br \/><span>Las mujeres de clase obrera que han desempe\u00f1ado su trabajo como cuidadoras no solo han tenido que soportar el desd\u00e9n y la invisibilizaci\u00f3n, sino que se han visto sometidas a la violencia patriarcal, a la sexual y a la simb\u00f3lica. Pregunten a sus madres, a sus hermanas, a sus abuelas, a sus parejas o a sus compa\u00f1eras de trabajo o militancia, todas ellas tienen una historia de violencia que narrar de mayor o menor intensidad, todas han tenido que cuidar, ninguna ha tenido el reconocimiento social, personal o familiar que merecen. No nos hemos disculpado por no haber sabido ver, hasta que ha sido muy tarde, el enorme sacrificio que han hecho para hacernos a los dem\u00e1s la vida m\u00e1s f\u00e1cil.<\/span><br \/><br \/><span>Mi madre es la m\u00eda, pero la tuya no es diferente. Las madres de clase obrera son el pilar fundamental de la clase trabajadora y el sistema de producci\u00f3n capitalista hasta el punto de sostener nuestro bienestar emocional y psicol\u00f3gico. Su vinculaci\u00f3n con nuestro cuidado es de tal dimensi\u00f3n que he llegado a subrogar mis recuerdos de infancia a sus relatos, todo lo que creo recordar de cuando era ni\u00f1o est\u00e1 basado en lo que mi madre me contaba que hac\u00eda. Se sabe mejor mi vida que yo mismo, de manera literal. El esfuerzo y carga mental que ha tenido que soportar durante toda su vida le ha provocado un desgaste en salud psicol\u00f3gica que nunca pudo aliviar con terapias porque ni hab\u00eda dinero, ni se consideraba que esa tristeza y pesadumbre de la monoton\u00eda, de la falta de motivaci\u00f3n y de que nadie valorara el ingente trabajo que hac\u00eda era consustancial a su condici\u00f3n de madre. Ese \u201cindefinible malestar\u201d, del que hablaba Mart\u00edn Gaite en Desde la ventana recogiendo las palabras de Betty Friedan. Que ser ama de casa era una suerte, que estar siempre en el hogar era c\u00f3modo, que cuidar, limpiar y cocinar era su papel y desde luego no un trabajo digno de tal consideraci\u00f3n. Ahora tampoco hay dinero para terapia para las mujeres trabajadoras que cuidan y trabajan en casa. Ahora tampoco hay dinero ni tiempo para las obreras que cuidan y trabajan fuera de casa y dentro de ella. La terapia se sustituye por ansiol\u00edticos y antidepresivos cuando hay cita en el centro de salud. Es la manera de tener a ese ej\u00e9rcito laboral anestesiado y callado.<\/span><br \/><br \/><span>Esta es una carta de agradecimiento a mi madre por el trabajo de toda una vida. Pero tambi\u00e9n al trabajo de todas las mujeres de clase trabajadora, que, madres o no, han cuidado de cualquier persona a su cargo (o al de sus vecinas o al de sus compa\u00f1eras de trabajo) y han posibilitado que si este sistema funciona un poco, por poco que sea, es gracias a haberlas explotado de manera inmisericorde. Nunca jam\u00e1s se podr\u00e1 devolver todo lo que las mujeres de clase obrera que se han matado, a veces de manera literal, haciendo su trabajo no remunerado han hecho. Lo m\u00ednimo es el reconocimiento, pero eso no basta. El trabajo se paga. Mi madre no es mi madre, mi madre, y la tuya, son las mujeres sobre las que hemos levantado nuestro futuro, la econom\u00eda y la prosperidad. Su identidad no se define por haber parido. Nuestras madres no son nuestras madres, son el sost\u00e9n de la vida de la clase obrera.<\/span><\/p><p>FUENTE: EL DIARIO.ES ANTONIO MAESTRE<\/p>\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi madre no es mi madre, mi madre, y la tuya, son las mujeres sobre las que hemos levantado nuestro futuro, la econom\u00eda y la prosperidad. Su identidad no se define por haber parido. Nuestras madres no son nuestras madres, son el sost\u00e9n de la vida de la clase obrera [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":7511,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-7510","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-muy-interesante"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/LIMPIADORAS-8.jpeg","yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v15.2 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>CARTA A UNA MUJER DE CLASE OBRERA -<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/?p=7510\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"CARTA A UNA MUJER DE CLASE OBRERA -\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Mi madre no es mi madre, mi madre, y la tuya, son las mujeres sobre las que hemos levantado nuestro futuro, la econom\u00eda y la prosperidad. Su identidad no se define por haber parido. Nuestras madres no son nuestras madres, son el sost\u00e9n de la vida de la clase obrera [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/?p=7510\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2025-03-17T09:02:26+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2025-03-17T09:03:36+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/LIMPIADORAS-8.jpeg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"2000\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1333\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" value=\"Escrito por\">\n\t<meta name=\"twitter:data1\" value=\"Maria Bego\u00f1a Garc\u00eda Gil\">\n\t<meta name=\"twitter:label2\" value=\"Tiempo de lectura\">\n\t<meta name=\"twitter:data2\" value=\"4 minutos\">\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/#organization\",\"name\":\"Ser mujer en el mercado de trabajo\",\"url\":\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/\",\"sameAs\":[],\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/#logo\",\"inLanguage\":\"es\",\"url\":\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/d134bcc4-4ca2-476c-bef9-f663ae8535d2_200x200.png\",\"width\":200,\"height\":200,\"caption\":\"Ser mujer en el mercado de trabajo\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/#logo\"}},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/\",\"name\":\"\",\"description\":\"\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/?s={search_term_string}\",\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/?p=7510#primaryimage\",\"inLanguage\":\"es\",\"url\":\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/LIMPIADORAS-8.jpeg\",\"width\":2000,\"height\":1333},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/?p=7510#webpage\",\"url\":\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/?p=7510\",\"name\":\"CARTA A UNA MUJER DE CLASE OBRERA -\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/?p=7510#primaryimage\"},\"datePublished\":\"2025-03-17T09:02:26+00:00\",\"dateModified\":\"2025-03-17T09:03:36+00:00\",\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/?p=7510\"]}]},{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/?p=7510#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/?p=7510#webpage\"},\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/#\/schema\/person\/26a3e2d35cfc624b27a74a1d67c7867d\"},\"headline\":\"CARTA A UNA MUJER DE CLASE OBRERA\",\"datePublished\":\"2025-03-17T09:02:26+00:00\",\"dateModified\":\"2025-03-17T09:03:36+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/?p=7510#webpage\"},\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/?p=7510#primaryimage\"},\"articleSection\":\"Muy Interesante\",\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/?p=7510#respond\"]}]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/#\/schema\/person\/26a3e2d35cfc624b27a74a1d67c7867d\",\"name\":\"Maria Bego\\u00f1a Garc\\u00eda Gil\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/#personlogo\",\"inLanguage\":\"es\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/7474a88b8aa50fe826f30e47589d4051fd5140125777f5b21c317bf835864866?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Maria Bego\\u00f1a Garc\\u00eda Gil\"}}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7510","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7510"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7510\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7515,"href":"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7510\/revisions\/7515"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7511"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7510"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7510"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sermujerytrabajo.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7510"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}